Por Ricardo Terán y Maria Silvia Aguirre (@masilaguirre)

 

No, no es sólo una alternativa más económica: Hacer camping abre tu mente hacia nuevas formas de ver el mundo, llevando a explorar aspectos de uno mismo que tal vez no conocías. No hay que negar que llegar a un hospedaje es más cómodo y fácil, entonces: ¿Porqué deberías optar por acampar en tu próximo viaje? Acompañado o sólo, si eres fan de la naturaleza, de explorar nuevos caminos y de conservar hermosos recuerdos en tu check-list de ‘Cosas por hacer antes de morir’, te presentamos las 7 razones por las que deberías acampar al menos una vez en tu vida:

 

1. Estar 100% desconectados

hacer camping bajo un cielo nocturno

Sin ser una elección, irse de camping te obliga a despegarte de la tecnología que te sigue día a día y terminas por descubrir la persona que eres cuando estás sin conexión. Sí, podrá sonar un disparate pero es la cruda verdad: Las redes sociales se han convertido en una falsa necesidad que oculta la esencia de quienes somos a cambio de una adicción a la tecnología. Acampar es desconectarse de todo para conectarse con uno mismo.

 

2. Aprender que pueden existir cosas más valiosas que el dinero

Paisaje al acampar

Una fogata con amigos, una historia bajo la luna, una comida bajo las estrellas, un paisaje onírico, una conversación bajo la vía láctea, un abrazo en el frío de una montaña, acurrucarse juntos en una bolsa de dormir; luego los besos, los rayos del sol por la mañana…

Para todos los apasionados en ‘vivir el instante ’, el dinero es sólo un medio mas no un fin. El dinero se recupera, pero el tiempo no.

 

3. Hacer nuevos amigos o conocer más a los que ya tienes.

Acampando entre amigos

La mejor forma de conocer a alguien es yéndose de viaje con esa persona si quieres ahondar en sus miedos, sueños, dudas, ambiciones y entre otras locuras. Los viajes fueron hechos para unir desconocidos, reconciliar amigos y descubrir almas gemelas.

 

4. Aprendes a reflexionar

Algo tan sencillo que a veces nos olvidamos de hacer. Acampar es estar rodeado de silencio y de naturaleza (una oportunidad no muy común para los citadinos), por lo tanto te permite despejar tu mente, sacarte todas tus preocupaciones y sólo dedicarse a meditar… o simplemente no pensar en lo absoluto para sentir el momento. Quizás así, te llegues a conocer más a ti mismo. Todo esto sucede en el instante en que te topas con tu “yo natural”: sin filtros, sin influencias, sin necesidad de dirección de arte.

 

 

5. Conoces más a la naturaleza

Camping en la Isla Portete, Esmeraldas

Un bueno punto para los amantes de la aventura: ¿Que habrá más allá de esa montaña? ¿A dónde nos llevará este sendero? Puedes encontrarte con lugares que tal vez nunca te habías imaginado que existían.
El mundo tambièn tiene sus maneras de decirnos que nos quiere y hay que aprender a descubrirlas (siempre con respeto y mesura). Cuando vas a hacer camping, no intentas dormir con la televisión, sino que te dedicas a descifrar lo que el cielo quiere decirte.

 

6. Dejar la relación más dañina de todas: con nuestra zona de confort

Camping en la playa

“¿Será seguro? ¿Y si nos pasa algo?”

El temor es un factor muy común cuando acampas por primera vez ya que estamos acostumbrados a la comodidad y a nuestro círculo de seguridad. Desafiar este círculo es la parte más difícil pero con una gran recompensa: es tu puerta de entrada hacia un camino de nuevas experiencias. No esperes que comiencen a suceder cambios nuevos en tu vida si tú primero no te atreves a cambiar. Bienvenidos a la aventura.

 

7. Hacer camping para descubrir nuevas habilidades

Cocina en el camping

Armar la carpa, hacer una fogata, cocinar en el fuego, etc. El ingenio y la creatividad son las cualidades que más ejercitas al momento de acampar, y aunque a veces estas actividades pueden resultar difíciles al principio, con el pasar de los viajes te darás cuenta lo habilidoso que te has convertido.

Si es tu primera vez acampando y no sabes por dónde empezar, te puede interesar también:  ¿Acampando por Primera Vez? Guía y Consejos

¿Lo mejor de todo? Que la naturaleza no te cobra nada por acampar en ella, es gratis. Sólo cuídala y respétala. ¡Buen viaje!